viernes, 10 de agosto de 2018

😸Ya he quitado de mi blog, delosfigurantes, una bella canción de un uruguayo que no quiero siquiera nombrar para que la UE no me castigue por haber querido compartirla. También he retirado un poema de un español del S XX, cantado por una compatriota (argentina).
No quiero molestar a UE, al juez Bonadío, al servicio de inteligencia israelí, al diario clarín, a la policía metropolitana que corre a balazos y palos a los vendedores ambulantes y artistas callejeros de esta ciudad, que alguna vez fue tan bonita y que tampoco quiero nombrar porque no creo que sus gobernantes quieran otorgarme el permiso para hacerlo y seguro querrán cobrarme algún impuesto.

jueves, 25 de mayo de 2017

jueves, 11 de mayo de 2017


El recurso se mantiene, lo que varía es el método


“mil ochocientos once”


en unipersonal

Dramaturgia: María Peña

Basada en la novela “1811 Las Voces Silenciadas de la Revolución” de Gloria Menéndez

La trayectoria


En el año 2013 realicé la dramaturgia de la novela de Gloria Menéndez incorporando músicos, un director y un actor que le dieron a la obra un carácter dinámico debido a que se produjo el ensamble de los músicos en escena y los actores. Este ensamble de dos lenguajes le significó a la obra un desarrollo de los tiempos dramáticos escogidos de la novela en forma equilibrada. Trabajé exclusivamente sobre la novela y fue una experiencia muy satisfactoria en la medida que parto de la misma para realizar esta nueva dramaturgia de “mil ochocientos once”.

“1811 Las voces Silenciadas de la Revolución” fue escrita por una mujer. Pero no por cualquier mujer, una mujer militante, definida políticamente, revolucionaria y de profundo sentir nacional y popular. Estudiosa, creativa, apasionada y profunda. A pesar de los muchos años intensamente compartidos he llegado a la conclusión de que la he conocido y comprendido mucho más profundamente a través de su obra literaria, en especial con esta novela, que por todas las demás experiencias juntas o con distancia, jamás enfrentadas.

Un caluroso día de enero, Néstor Gorojovsky, Secretario General del partido Patria y Pueblo, Socialistas de la Izquierda Nacional, me preguntó si podía hacer unos quince minutos de “mil ochocientos once” para que esos minutos sean la introducción de un seminario sobre geopolítica que él iba a dictar. Néstor había visto la obra varias veces en distintos escenarios. Me hizo un panorama acerca de lo que él iba a exponer y así fui nuevamente a la novela.

Mónica Sánchez es escritora, así la conocí yo, crítica y creativa. Conduce un seminario de lectura, creatividad y crítica al cual concurro hace unos años. Mónica Sánchez danza y a veces danza con paños y su cuerpo que parece frágil aparece con fuerza cuando danza y se mueve. La invité a compartir el espacio teatro con su danza.

Así volví a la novela y a Gloria. Cuando le conté el proyecto de Néstor, la inclusión de Mónica, se detuvo, se quedó en silencio. Me abrazó y recordó. Recordó otros días, tantos días resumidos en ese instante en que se enteraba del nuevo proyecto para “1811…”.  Reflexionó y finalmente me miró a los ojos y me dijo, “bueno, lo lograste. El teatro y la política van juntos” Y nos fuimos a festejar.      

Es bueno en la vida contar con alguien que nos escuche sin especulaciones personales, sin manipulaciones y que nos dará una respuesta llena de amor y libertad que seguramente, si tenemos coraje, nos hará crecer. Bien, en lo que se refiere al teatro ese alguien tiene nombre: Patricia Zangaro, otra mujer que batalla, valiente y talentosa. Coherente. Patricia vino a ver esos quince minutos preparados para el Seminario de Geopolítica y concluyó en que debía seguir por ese camino con toda la obra.  Y lo hice, seguí por el camino adoptando las herramientas que la generosa Patricia me puso en el camino. Una palabra maravillosa que cuando ella la dice cobra sentido: economizar palabras que redundan y nos desvían de la acción dramática. Y traslado el concepto a la puesta en escena. Es bueno, digo, poder contar con Patricia Zangaro.

 

Digo en este relato que existen muchos caminos para abordar la dramaturgia de una obra que no ha sido concebida como obra de teatro y todos pueden convivir en el objetivo final y que hay un tiempo y un espacio, necesarios para que estos elementos se desarrollen armoniosamente. También digo que debe haber una respuesta a una simple pregunta que indefectiblemente tiene que ser contestada y esa pregunta es ¿Para qué?   En lo antes dicho se encuentra la respuesta.

En esta nueva adaptación en unipersonal de la novela “1811 Las Voces Silenciadas de la Revolución” he tenido como eje a la autora, a Gloría Menéndez, porque su novela y su vida son inseparables.   

 

Fundamentos artísticos


Una revolución traicionada, el viaje de Mariano Moreno y su asesinato en altamar, la persecución a Manuel Belgrano, las acusaciones infundadas y luego no comprobadas, forman el contexto para desarrollar la trama central de esta obra.

Dos mujeres enfrentadas por su condición de clase: una es una esclava analfabeta, la otra una mujer culta, casada con un líder de la revolución y ama de la primera. Es un enfrentamiento de clases que se va resolviendo en medio de ese marco, que es la circunstancia histórica, la revolución, sus fallas, el peligro de la derrota. Frente al peligro se van acercando y frente a la derrota se valorizan y la relación ama – esclava, repleta de contradicciones, encuentra un cauce y una reflexión dura, potente y directa en el final que las une frente a una revolución traicionada, derrotada, crítica en sus errores, tal vez en la elección de prioridades, pero que no dudan frente al malestar común que las acecha.

La obra se presenta ajena de caracterizaciones. La configuración de los dos personajes que sólo se diferencian y evolucionan a través de sus modalidades expresivas y corporales, se basa en la contradicción de clase. Por momentos los sufrimientos y reclamos de los dos personajes se vuelven paralelos, pero siempre en la contradicción que los alberga y le dan sentido.  

Esta es mi lucha a través del teatro, tal como lo expresé en 1976, en el examen de ingreso: quiero estudiar teatro porque deseo derrotar a este horrible mundo y sé que por muchos años eso no será posible a través de la política por los tiempos que se avecinan.

“mil ochocientos once” es mi mejor respuesta no encontrada en soledad. El medio ha sido la novela “1811 Las Voces Silenciadas de La Revolución” de Gloria Menéndez

Mayo de 2017

   

 

martes, 28 de febrero de 2017

Seminario sobre geopolítica

Este Seminario fue realizado en la Ciudad de La Plata, Villa Elvira. Gracias al esfuerzo organizativo y la voluntad política del Centro Cultural y Político Norma Arrostito y sus conductoras Ana y Silvia. Abrazo compañero y revolucionario a ellas y todos los concurrentes del seminario.

María Peña y Mónica Sánchez en la apertura seminario sobre Geopolítica p...


Teatro y política


En el marco de un seminario sobre Geopolítica que daría Néstor Gorojovsky me pidió que hiciera 10 minutos, máximo 15 de "Mil ochocientos once", obra basada en la novela de Gloria Menéndez, "1811, las voces silenciadas de la revolución". No me sentí halagada, me sentí interpretada en la totalidad de mi trayectoria, por un político revolucionario.
Néstor Gorojovsky es el Secretario General del Partido Patria y Pueblo, Socialistas de la Izquierda Nacional..
Él aseguró que esa representación equivalía a cuatro horas de charla política.
Yo confirmo el objetivo de mi carrera en el teatro. El arte como herramienta transformadora de un objetivo político revolucionario.

   

lunes, 23 de mayo de 2016

LILITH

Lilith

Tenía una novia suiza

tenían una casa en San Telmo

En esa casa Juan y yo vimos espectáculos
en defensa de los derechos de las lesbianas
También encuentros de literatura no lésbicos


El diecinueve de diciembre de dos mil uno
después de declarado el Estado de Sitio
nos encontramos y abrazamos en La Plaza de Mayo.

El tipo de Mataderos me dijo
¿Usted es la que va a hacer Torito*?

“De ninguna manera”.

Lilith y su novia suiza
derribaron una pared de la casa
para que yo hiciera las funciones de Torito

En la calle Humberto 1°.



*Torito, cuento de Julio Cortázar referido al boxeador Justo Suárez, “Torito de Mataderos”.

viernes, 13 de mayo de 2016

TEATRO EN LA CALLE

Esto es teatro en la calle y no teatro callejero (que también lo he ejercido). 

Teatro en la calle es abordar desde el teatro la situación callejera cotidiana, sin preparación ni espacio escénico. Abordar el transcurrir de esa calle con un texto de un personaje. 

En este caso hacía el personaje del Ama de la obra de Federico García Lorca "Doña Rosita, la soltera o el lenguaje de las flores". El Ama es un personaje crítico de una sociedad mediocre y llena de ataduras complejas. La foto pone en primer plano a la gente que transita por esa calle, que es lo que verdaderamente importa y a la actriz en el segundo plano porque su discurso será atravesado de un modo diferente, indudablemente.

Agradeceré siempre al fotógrafo que captó esta imagen, muy difícil de explicar sin ella.
 
Esta experiencia la hice en honor a Teresa Pastorello. Amiga y compañera que alentó siempre mis propuestas teatrales -y de vida- y que nunca dejó de advertirme que siempre hay algo más que superar. Algo que no imaginamos y que no está en ningún manual.


Teatro Político

Teatro político

Hemos iniciado en eljauretche el taller de teatro político.
Este taller está inspirado en el “Teatro del Oprimido” de Augusto Boal quien se  basó en experiencias y fundamentos filosóficos, artísticos y políticos  para construir un teatro que representara a la realidad latinoamericana desde el trabajo del actor hasta los contenidos de ese teatro. Sin embargo, Boal nunca descartó las teorías y experiencias de las  escuelas y maestros de Europa y Asia, diría que  las latinoamericanizó.
Este taller que se desarrolla en el barrio de San Telmo tiene como gran objetivo derribar el muro que separa al actor del espectador, un teatro donde no haya unos que hacen y otros que miran: todos hacemos y lo haremos de acuerdo a los elementos con que contemos y los que inventaremos.
Porque un taller de teatro tiene como contenido fundamental la investigación, como si fuera un laboratorio científico, donde el conocimiento de nosotros mismos en tanto únicos y a la vez partes de una realidad cultural, económica y política generará resultados teatrales que aportarán elementos a la permanente construcción de nuestra identidad.
No hay límites: el arte es parte de la condición humana. No hay propietarios ni patrones, esas son cuestiones de los empresarios.
Pero tampoco haremos la revolución con el teatro, en todo caso haremos un buen ensayo.

Todos los sábados en Bolívar 1511, de 16 a 18 hs.